Antes de que alguien hable de “desproporción”

30/May/2018

Uypress- por Ana Jerozolimski

Antes de que alguien hable de “desproporción”

La jornada del martes comenzó en Israel con
27 proyectiles disparados desde la Franja de Gaza hacia el sur, la zona
adyacente al territorio gobernado por Hamas.
Y como Israel evidentemente contestó, antes
de que alguien se ponga a hablar de «desproporción» y «disparos
indiscriminados»-conceptos muy comunes en estas situaciones, cuando la
gente opina y juzgar sin saber- quisiera adelantarme y hablar yo misma de
desproporción.
Es la desproporción entre los ataques
terroristas hacia la población civil israelí y el empeño que pone Israel en
responder atacando blancos de la infraestructura de los propios terroristas. Sin
ir más lejos, pocos minutos antes de las 7 de la mañana, uno de los proyectiles
impactó en el patio de un jardín de infantes de un kibutz ubicado a pocos
kilómetros de la frontera con Gaza, cuando los niños ya estaban en camino a su
clase. Afortunadamente, aún no habían llegado.
Pero el estremecimiento le tocó a un
compatriota, Daniel, uruguayo israelí, que no sólo oyó la alarma desde su
trabajo y tuvo que hallar refugio como en tantas otras oportunidades, sino que
enseguida entendió que uno de los morteros había caído en el jardín de sus
nietos. Su hija ya estaba en camino al lugar con sus dos pequeños, cuando
empezó a sonar la alarma. Alcanzó a resguardarse en la estructura más cercana
que encontró, de todas esas dispersas por los poblados del sur, para que la
gente pueda protegerse de las esquirlas de los cohetes cuando están en medio de
su diario andar y los sorprende la alarma en camino a casa, al trabajo o al
coche.
En el patio del jardín de infantes fueron
hallados numerosos restos de esquirlas de metal del proyectil que estalló en el
patio. Es fácil y aterrador imaginar qué habría pasado si los niños se hubieran
adelantado. Cada uno de esos trozos de metal podía matar. También los que
impactaron en la pared y en el techo protector especial que los frenó.
En las horas siguientes, fueron varias más
las decenas de cohetes y morteros disparados desde Gaza hacia Israel, no sólo a
ese kibutz sino a numerosos poblados civiles a lo largo de todo el territorio
junto a Gaza, ya no sólo el pegado a la frontera sino también más tierra
adentro. Cada corto rato, a lo largo de todo el día y también la noche, sonaron
alarmas en numerosos poblados en las zonas de Eshkol, Shaar HaNeguev, Sdot
Neguev, Bnei Shimon, Hof Ashkelon, en la ciudad de Ofakim y Netivot.
Mientras escribimos estas líneas, continúan
llegando los mensajes del ejército informando sobre los disparos desde Gaza,
las alarmas detonadas en todo el sur, siendo ya noche en Israel.
Hamas y Jihad Islámico reivindicaron los
ataques.
Israel responde hacia los terroristas y
estos buscan matar civiles. No es casualidad que la primera tanda de cohetes
fue a las 7 de la mañana, cuando los niños entran al jardín, y la segunda a las
8, cuando los niños de primaria están entrando a la escuela.
Otra desproporción es entre la actitud de
los gobiernos a ambos lados de la frontera entre Israel y Gaza, ante sus
respectivas poblaciones.
En Gaza, el gobierno de la organización
terrorista Hamas que controla la Franja desde hace casi 11 años, tiene total
desprecio por la vida de su gente, a la que usa como arma contra Israel. Hamas
roba sus recursos, no destina ningún esfuerzo a desarrollar a su población y
atender sus necesidades, sino todo lo contrario. Tras semanas de recurrentes
intentos por violar la frontera internacional entre Israel y Gaza y de cometer
atentados en territorio israelí, arriesgando para ello a su gente, al ver que
no lo logra, decidió al parecer pasar al viejo sistema de los cohetes. Sabe que
Israel no puede no reaccionar. Pero a Hamas no le importa arriesgar a su
población.
Del lado israelí, velar por la ciudadanía
es el objetivo central. Israel ha dedicado sumas enormes para desarrollar el
sistema «Cúpula de Hierro» destinado a interceptar en el aire y
destruir cohetes que el radar del aparato capta que de seguir en vuelo caerán
en zonas pobladas. El trabajo profesional de avanzada con que se lo hizo, ha
salvado incontable cantidad de vidas. Es que la Cúpula de Hierro tiene un
porcentaje de éxito superior al 90%, lo cual significa que casi todos los
cohetes disparados que son destruidos en el aire, de no ser por esta
tecnología, impactarían sobre la población. Este martes, fueron aproximadamente
30 los interceptados exitosamente. Cuando el cerebro del sistema capta que no
caerán en zona habitada, no se activa. A veces hay fallas, como el del jardín
de infantes de la mañana y el caso del cohete que cayó en un estadio de fútbol
en Netivot. Cada uno de los proyectiles, si cae en una casa, una escuela, un
jardín de infante, puede matar a varias personas.
Pero no basta eso. Se ha desarrollado un
sistema de alarmas y refugios que advierten y protegen a la población ya
lamentablemente conocedora de la situación .Han sido muchos los casos de gente
que entró en segundos al cuarto blindado en su casa al oír la alarma, y al
salir, vio el comedor dañado por el mortero que cayó donde segundos antes había
estado la familia.
Hamas no sólo no protege a su población,
sino que la arriesga al atacar sin razón a Israel, que a su vez cuida a la suya
como su máximo tesoro.
Quizás la «desproporción» más
alevosa, sea la de los rollos de tinta y horas de transmisión con tono
preocupado cada vez que mueren palestinos por disparos israelíes- aún si Israel
abrió fuego defendiéndose de un ataque iniciado por el otro lado- y la nada que
escuchamos ahora con el alevoso ataque terrorista desde Gaza hacia Israel,
expresamente dirigido hacia blancos civiles. Claro que sí ha habido algunos
informes, pero es rarísimo que se vean acompañados por los términos fuertes,
tendenciosos y cargados de emociones con los que se condena a Israel.
¿Y las condenas a Hamas por atacar así
porque sí a sus vecinos? ¿Y la convocación del Consejo de Seguridad? ¿Está
esperando que mueran palestinos para pedir que se reúna?
Debería haber ya una condena internacional
unánime contra los terroristas de Gaza. ¿Y saben qué? No sólo por Israel que
fue atacado, sino por los palestinos de la Franja, rehenes hace 11 años de
fundamentalistas islámicos comprometidos con la destrucción de Israel o al
menos con el máximo esfuerzo por hacerle la vida imposible.
Estamos esperando los comunicados de
gobiernos y organismos internacionales, de periodistas destacados y políticos
preocupados…que condenen a Hamas.